Anaquel

El vuelo plateado del águila Mora

Un relato de solidaridad y afecto que postula que los más nobles sentimientos pueden albergarse también en el corazón de una salvaje ave rapaz. Lucía López Rodríguez, autora chilena, nos cuenta esta historia que respira un inconfundible aire de fábula andina.

El fundamental

Todo el saber del mundo antiguo se almacenaba en los miles de volúmenes que poblaban la increíble biblioteca de Alejandría en Egipto, fundada por Alejandro de Macedonia 300 años antes de Cristo. Rosario Vilches relata un hecho histórico que fue apenas el comienzo de la lenta decadencia de esta verdadera maravilla de la antigüedad.

Catálogo del tiempo

Una enumeración de los objetos que poblaban una casa de la que se partió hace mucho tiempo. ¿Qué señales envían al corazón las cosas del pasado? ¿Cuál es el santo trabajo que hace la memoria con los recuerdos? En la época de lo virtual, lo digital y lo efímero, Laura Thomas relata la infancia desde la pura presencia de lo simple.

Predictivo selectivo

¿Quién es ese pequeño dios que acecha en el teclado y transforma palabras y mensajes a su antojo? El poeta Rodolfo Edwards escribió que si una sola tecla transforma a un pelado en un peludo algo del orden de lo divino se ha instalado allí. En esta era de comunicaciones ultrarápidas, Rosario Vilches medita sobre los caprichos del predictivo de Whatsapp.

LAS MIL PUERTAS

Hay puertas que se abren y puertas que se cierran. Las puertas son potentes marcos de pasaje, al infierno y al paraíso. Mónica Persano reflexiona en este texto sobre la presencia de las puertas en nuestra vida, las literarias y las otras.

Sol de julio

En 1984 los hermanos Taviani realizaron una maravillosa película a la que llamaron Kaos. Era la adaptación cinematográfica de cinco relatos del escritor siciliano Luigi Pirandello. ¿Por qué la traemos a cuento? En la escena final de la película la madre le dice a su hijo, Pirandello: “Intenta mirar las cosas con los ojos de quien ya no las ve. Te causará dolor pero este dolor te las hará más sagradas y bellas”. En el relato de hoy, Patricia Marvisi ha cumplido a fondo con ese parecer, narrando la historia de un final desde el lugar más difícil.

El Morocho

¿Por qué recordamos tan vivamente los olores, los colores, los sabores de la infancia? ¿Por qué las mandarinas estarán siempre asociadas a una era lejana y feliz? Y el perfume incomparable de los jazmines del patio de la abuela? Borges escribió en un famoso poema que la lluvia es algo que siempre ocurre en el pasado. Alicia Alvarez trae del pasado el sabor inolvidable del dulce de leche de la niñez.

DE QUÉ ESTOY HECHO

A tono con la época, y siguiendo el marcado giro autobiográfico que tomó la literatura argentina en los últimos años, Sebastián Fontenla Gil dibuja su propio retrato, y al hacerlo, retrata una época, una sociedad, una generación, un barrio. Un relato de aprendizaje, o de cómo se va construyendo una subjetividad, en el sur del conurbano bonaerense, en la década de los 90.

BODEGÓN

Los maestros de la pintura emplearon el género del bodegón, las naturalezas muertas, la pintura de objetos inanimados como botellas de vino y canastas de fruta sobre una mesa para dar cuenta del inevitable paso del tiempo y la naturaleza perecedera de las cosas que amamos. Eduardo Benítez pinta un bodegón como fondo para una historia, un diálogo ínfimo y el misterio persistente del recuerdo.

Los lugares de la infancia

Dicen que la verdadera patria es la infancia. Que pertenecemos originariamente al lugar donde fuimos más dichosos, más alegres, cuando todo lo que había por delante era completamente desconocido y extrañamente, nos sentíamos seguros y protegidos. De ese antiguo paraíso trae sus recuerdos Paz Guevara y escribe este relato, donde por supuesto hay abuelos (y un jardín) y tíos y primos y perros y gatos y navidades.